La Vida en la Naturaleza en Perspectiva Bíblica

La Vida en la Naturaleza en Perspectiva Bíblica

Se puede suponer cuánto desastre ocasionaban las campañas militares sobre los territorios invadidos, sea de Israel y Judá, o de cualquier otro país. En general se piensa en los efectos políticos —en términos de ocupación del trono y cambio de gobierno— o económicos, como son el botín de guerra y las personas llevadas cautivas con el fin de ser usadas para el trabajo forzado. Los graves tributos impuestos sobre los vencidos se cuentan también entre aquellos resultados económicos de las guerras entre estados o ciudades-estado.
Sin embargo no suele prestarse mucha atención a los efectos ecológicos de las acciones militares, en especial de las campañas originadas en centros de poder lejanos. La razón está en que en estos casos los ejércitos debían ser alimentados por lo producido en los territorios de tránsito o en los que iban ocupando. Se sabe que los egipcios —y la táctica debió ser general— acostumbraban organizar sus campañas militares en Canaán al inicio de las cosechas, para asegurar in situ la alimentación de los soldados, y poder llevarse el resto. Además de esto, los ejércitos cumplían la misión de destruir todo lo perteneciente al enemigo, y lo más característico eran las casas y los sembradíos. En Jc. 15, 1-8 tenemos el relato, folclórico en cuanto al método pero real en cuanto a la práctica, en que Sansón prende fuego a las cosechas de los filisteos; la distinción entre las gavillas y el trigo todavía en pie (v. 5b), nos da una información muy elocuente acerca de los efectos de tales actos.